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Pía Soboreo es correntina, hace wakeboard cable y está entre las mejores del mundo

Pía Soboreo tiene 30 y es de Corrientes, aunque vive en Buenos Aires. Trabaja en Pilar como encargada de un complejo de wakeboard, un deporte que practica habitualmente. En particular, ella hace cable wakeboard: una modalidad del deporte acuático en la que el o la rider es impulsado por un cable que recorre un determinado circuito. La disciplina, que se está expandiendo en Argentina, tiene a Pía como representante local. Hoy es una de las mejores en el mundo y dice que en el país la actividad está creciendo.



"Tiene mucha proyección. Se abrieron muchos nuevos cableparks y hay mucha más gente practicando la disciplina. Destaco sobre todo a las chicas, que cada vez somos más”, dice la deportista.

Cómo arrancó todo. Pía empezó con este deporte a los 25, después de hacer un Work and Travel: “Cuando volví me enamoré de los deportes de tabla y de la sensación de deslizar. En Corrientes mucha gente se dedica a los deportes acuáticos; este me llamó la atención y así fue cómo empezó todo, ya 'de grande'”. Aunque arrancó con la práctica hace tan solo cinco años, hoy se destaca a nivel internacional.

Para romperla en el wakeboard cable se apalancó mucho en lo que aprendió mientras hacía otro deporte similar. “Por el kitesurf, mi primer amor, viví un tiempo afuera”. Pía estuvo en Cumbuco, en el estado de Fortaleza, que por sus características climáticas es un lugar ideal para esa otra actividad acuática. “Ni bien volví de Brasil sentí que era hora de probar Buenos Aires. Pero no fue por el deporte en un principio”, cuenta la correntina.


Igualmente, el cable wakeboard y el kitesurf no son las únicas actividades físicas que practica: “No sigo jugando al hockey pero me encantaría volver más adelante”. Hoy hace funcional tres veces por semana y cuatro o cinco días hace sesiones de 10 o 20 minutos intensos de cable. "Este mes empiezo en el CeNARD, con el entrenador del equipo argentino”, comenta.

Pía lleva un itinerario que no repara en la temperatura y remarca que como ella cualquiera que lo desee puede hacer wakeboard durante todo el año. “El cable wakeboard se suspende solo si hay tormentas eléctricas, por lo que -en mi opinión- del centro al norte del país se puede realizar durante todo el año. El kitesurf, en cambio, depende de los vientos”, explica la rider.

Aunque entrene casi todos los días de manera semi profesional, no tiene patrocinadores. “No cuento con sponsors pagos lamentablemente. Los torneos y viajes, de momento, me los financio con mi trabajo en Pilar”. Esa situación, sumada al costo del deporte, limita sus posibilidades: “No compito internacionalmente. Me gustaría hacerlo, sí, pero la veo difícil por el momento”.

Sin embargo, su nivel es muy bueno. Pía compite en Open Ladies y Masters Ladies. En la primera categoría ocupa la posición número 46 del ranking internacional, y en la segunda es la novena mejor rider del mundo.

El contexto. Sus buenos rendimientos no son casualidad. Argentina tiene mucho potencial. De todas formas, Pía cuenta que los mejores atletas provienen de Alemania, Brasil, Estados Unidos, Francia e Italia. Igualmente, hay muchas chicas y chicos locales entre las posiciones más altas del mundo. Y sumado a eso, acá hay buenos lugares para practicar. En Rosario hay un parque circular con cable como los que se usan para competir. Y el año pasado en Zárate abrió otro cable park: el más grande de América latina.

Todos estos condimentos permitieron que en febrero de este año Argentina fuese sede de la décima edición del Mundial de Cable Wakeboard, en el que compitieron más de 180 riders de 28 países entre todas las categorías. La localía permitió que participaran muchos argentinos, aunque ninguno pudo subirse al podio.

Al margen de los premios, Pía cuenta que el nivel de competencia que se vivió fue increíble: “Nunca pensé que podría formar parte de un Mundial. Las potencias entrenan ya hace bastante tiempo y viven viajando todo el año a cables circulares de todo el mundo. Para nosotros todo es muy nuevo y por eso me siento orgullosa de haber formado parte de la Selección en el primer mundial llevado a cabo en el país”. Ella toma la experiencia como una motivación: “Es un incentivo muy grande para en el futuro llegar a los primeros puestos del podio a nivel internacional”.

Mientras que a nivel global el cable wakeboard aspira a ser olímpico, los objetivos de Pía son seguir mejorando: “Para el 2019 espero no solo seguir creciendo en en el wakeboard, sino también en el kitesurf, que es un deporte al que siento que le debo mucho”. Y no solo piensa en ella, porque sabe que acá hay un buen semillero: “Poder coachear a las futuras generaciones me haría muy feliz”.

 

 

Fuente: A24.com