La manifestación, aunque en menor número, también tuvo su réplica en Corrientes, donde se convocaron hinchas de Boca en la intersección de 3 de Abril y Costanera, en una expresión concreta y contundente del amor que el simpatizante de Boca tiene por Román. En tanto en Buenos Aires, en las puertas de La Bombonera, los hinchas expresaron su repudio al presidente Daniel Angelici y al director técnico Julio Falcioni por considerarlos responsables de la partida del crack.
La convocatoria, que comenzó a las 16 pero se extendió por la llegada paulatina de la gente a cada punto de encuentro, se hizo en los últimos días a través de las redes sociales (canal por el que ayer también se reprodujeron las pasiones y los reclamos) pero había surgido en la madrugada del jueves en San Pablo, Brasil. “No voy a seguir en Boca. Me siento vacío”, dijo entonces Román después de la caída en la final de la Copa Libertadores de América contra el Corinthians, 2 a 0, en el estadio Pacaembú. En el “banderazo” de la Bombonera estuvo el expresidente de Boca, Jorge Amor Ameal, protagonista central de esta historia: renovar en su momento el contrato de Riquelme le valió el enojo y la renuncia del entonces tesorero, Daniel Angelici, quien lo terminó derrotando en las elecciones para presidente del año pasado.
El componente político de la disputa, más allá de la presencia de Ameal, no estuvo al margen en esta concentración de hinchas: los insultos a Angelici y a Falcioni revelaron la conclusión a la que llegaron.
“Román, no estamos preparados para separarnos”, dominó la escena una bandera en la Bombonera. La presión de los fanas obligó a los dirigentes a abrir las puertas del estadio, y en el hall mismo de la sede siguieron los cánticos pidiendo por Riquelme.
No obstante, en el entorno del jugador se advierte que la decisión de abandonar el club ya está tomada (del mismo modo que, al menos por ahora, Falcioni seguirá como DT de Boca), y lo que en las últimas horas se multiplican son las opciones para su futuro.