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Gustavo Vexelman

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RUMBO AL CINCUENTENARIO DEL PUENTE BELGRANO

Respondiendo interrogantes sobre el viaducto que nos une

Existen interrogantes en cuanto a la operación del puente que valen la pena desentrañar. Hoy la estructura ha llegado a su proceso económico límite y necesita respuestas que conduzcan a una optimización del transporte.

¿Cómo debería ser la operación actualmente del puente Belgrano cuando ya percibimos que actualmente es limitada y poco eficiente? En el esquema de operación (utilización) del puente encontramos:

Un propietario: la Dirección Nacional de Vialidad con monopolio legal representado en este por un concesionario "Concesiones Viales S. A.", propiedad 51% del Ministerio de Transporte, 49% de la misma DNV controlado por el Órgano de control de Concesiones Viales (OCCOVI) y la Agencia Nacional de Seguridad Vial de la que poco entendemos qué hace en ese lugar, salvo la exhibición de vehículos que raramente circulan.

Dos provincias: Chaco y Corrientes, ambas con sus realidades legales, políticas y económicas.

Tres municipios atravesados: Barranqueras, Colonia Benítez de la provincia del Chaco y Corrientes Capital.

Cuatro fuerzas de seguridad: Policía de Corrientes, del Chaco, Gendarmería (sin contar que se dividen en dos escuadrones autónomos) y la Prefectura Naval Argentina.

Como se puede apreciar hay un conglomerado de actores en la administración del uso del puente sin ninguna unidad de coordinación que en muy raras oportunidades se han sentado en torno a una mesa de conversación, salvo cuando ha surgido algún gravísimo inconveniente, disertaciones o tertulias alegóricas.

En el puente Belgrano no existe una autoridad cuyo expreso mandato sea la coordinación total de todos aquellos aspectos que hacen a su uso diario, mantenimiento, auxilio y seguridad integral. Todo lo contrario, cada organismo "vigila su espacio" como se les ordena, aún así lo hacen de manera ineficiente obstruyendo al tránsito de manera incomprensible.

Los puentes se construyen por distintas razones, pero existe la fundamental misión y función que es el transporte de bienes, servicios y personas. Se ha justificado ampliamente la construcción del puente Belgrano porque a través de esta obra el transporte ha sido mucho más eficiente, económico y con proyección de crecimiento. Como ya comentamos en la nota Nº2 del pasado 15/05/22, lo fue con las antiguas balsas, barcazas y lanchas hace más de 50 años, las cuales ya habían agotado sus capacidades de transporte. Por aquellos tiempos esas embarcaciones y sus puertos habían llegado al final de su vida útil económica sin que ninguno naufragara o se destruyera dando como resultado la necesidad de la construcción de un puente carretero.

Podemos resumirlo en dos ítems: el primero, el costo de operación de los vehículos para atravesar el puente y el costo del usuario. Esto es básicamente el tiempo y dinero que insumen moverse de una costa a la otra. Con sentido común, transponer cinco kilómetros de complejo terrestre en aproximadamente 15 minutos asumiendo estos costos es tremendamente más económico con el puente que otrora la misma operación que llevaba días para la misma cantidad de carga con las embarcaciones. Esta es la verdadera justificación de la existencia de tal obra que además promueve, atrae o dispara otros tipos de usos complementarios, estratégicos y culturales.

Hoy, nuestro puente ha llegado a un proceso económico límite que ya vimos antes con las embarcaciones desplazadas. Por tanto, al no poder ampliarse sus estructuras, se requerirá de la construcción de otro puente, en este caso el denominado "Segundo Puente Chaco-Corrientes" cuyo anteproyecto ya existe.

La construcción del segundo lazo interprovincial demandaría otros cinco años, al menos entre los actos administrativos de licitación, adjudicación, financiación y, por supuesto, la construcción propiamente dicha durante la cual podrían presentarse inconvenientes naturales (crecientes y bajantes) que limiten el grado de avance de los trabajos. Todo ello sin analizar los vaivenes propios de la economía, los hechos políticos de nuestro país y de ambas provincias ribereñas con intereses tan disímiles como desconocidos por el público en general respecto de la voluntad, en este caso, que hasta podrían ser diametralmente opuestos en relación al espíritu de unión fraternal que reinó durante el proceso de gestión.

El segundo puente se construirá "más tarde" que temprano, sería una realidad para la generación siguiente. Cabe aquí a nuestras comunidades con mayor responsabilidad pensar, proponer y consensuar ideas sobre el papel que cumple y cumplirá en el futuro el puente Belgrano en ese contexto. Para las poblaciones ribereñas como para el tránsito atraído, el actual traslado a través del puente desde hace varios años produce un sinnúmero de molestias, todo esto generalmente por la falta de un común afecto societario en la administración del tránsito respetando a todos los actores descriptos al principio, pero fundamentalmente al usuario en general que encuentra todo tipo de inconvenientes como "barreras internas" a transponer derivadas de la disociación entre la Nación, las Provincias y los Municipios a los que al parecer no les importa para nada la fundamental ecuación económica y razón de ser de nuestro puente o de cualquier otro con un costo de operación más el del usuario en valores razonables y eficientes buscando en todo momento mejorar de alguna u otra manera dentro de lo posible.

Inevitablemente la responsabilidad de la Nación ocupa la amplia y mayor proporción en este conflicto. En segundo término las Provincias. Por último, los Municipios casi no pueden más que sufrir los inconvenientes derivados. Atravesar el puente Belgrano se ha vuelto una especie de frontera interna en muchos casos peor que la que existen con varios países limítrofes, no en vano el hastío popular llevó a pensar en la vuelta al sistema fluvial, la construcción de un cable carril complementarios al transporte actual como "posibles soluciones" que solamente complicarían más la situación con costos de operación y de usuarios indiscutiblemente superiores a del cualquier puente.

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