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Gustavo Vexelman

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RUMBO AL CINCUENTENARIO DEL PUENTE BELGRANO

Inauguración de la obra

En los años de la construcción del puente Belgrano, entre 1968 y 1973, el país estuvo gobernado por la denominada Revolución Libertadora, movimiento militar que derrocó al presidente democrático Arturo Humberto Illia en 1966.

 Los presidentes de facto fueron tres generales, Juan Carlos Onganía, Marcelo Levingston y Alejandro Lanusse, al primero de estos le cupo ser parte del proceso iniciador de la obra del puente y el último no quiso despedirse sin inaugurar esta monumental obra.

 Los gobernadores en ejercicio en ambas provincias funcionaban como interventores federales designados por las Juntas Militares en el poder. Al momento de la inauguración cumplían esas funciones en la provincia de Corrientes Roberto Tiscornia y en la de Chaco el coronel Roberto Oscar Mazza.

Todo estuvo preparado para una ceremonia que se celebró en el medio del puente principal con la presencia de las autoridades de ambas provincias y de la Nación aquel 10 de mayo de 1973 en horas de la mañana. Luego de una breve ceremonia se descubrió una placa que felizmente hasta el día de hoy se encuentra adosada a una de las pilas principales.

 La inauguración estuvo llena de condimentos que hoy casi olvidados intentaremos comentar brevemente.

¿Por qué la fecha de la inauguración fue el 10 de mayo de 1973?
Ya se habían realizado las elecciones generales para el retorno a la democracia el 11 de marzo de ese año, la entrega del poder por parte del último presidente de facto el General Lanusse estaba prevista para el 25 de mayo de 1973. Es por esto que Lanusse ordenó varios meses antes de las elecciones que la contratista trabaje casi 24 horas para adelantar las obras y permitir que antes de entregar el poder a quien resultara electo presidente (finalmente Héctor J. Cámpora), él tendría el privilegio de la inauguración como presidente saliente.

Ese febril ritmo impuesto para la terminación de los trabajos provocó algunas desprolijidades en las terminaciones que luego en el tiempo de uso del puente se pusieron de manifiesto. Varios trabajos se continuaron luego de la inauguración, pero el tránsito ya no fue interrumpido desde aquel día.

ACCESO PEATONAL AL PUENTE LADO CORRIENTES.
Luego del corte de cintas y retiradas las autoridades que cruzaron el puente desde Corrientes hacia Chaco acompañando al presidente y su comitiva, el tránsito quedó liberado para el público que se abalanzó colapsando la circulación en la calzada y en las veredas.

Los pueblos deseosos de poder pisar y recorrer el puente ganaron las vías de acceso ante la novedad tan esperada por décadas, los controles fueron sobrepasados pero por suerte no se produjo ningún accidente que lamentar, aunque el desfile de vehículos duró unos cuantos días debido a esa grandiosa novedad.

También en mi caso como adolescente tuve la gran curiosidad de conocer el puente, cursaba el tercer año de la Escuela Industrial que, por entonces, se encontraba en dos de los monoblocks del barrio Ferré, muy cerca del acceso correntino.

Junto con un grupo de compañeros no tuvimos mejor idea que hacernos la "rata" en horas de la tarde envolviendo y escondiendo nuestros mamelucos del uniforme para pasar desapercibidos y disfrutar de aquel puente que, desde entonces, nos pertenece.

¿Por qué el nombre impuesto fue el de Manuel Belgrano?
Existen varias versiones, pero adherimos a la más comentada en las intimidades de los hombres que estuvieron en esos momentos y que se recogieron a través de sus comentarios.

No había acuerdo sobre el nombre entre los propuestos por Corrientes, Chaco y la Nación, especialmente por algo que ya nos olvidamos pero que fue motivo de no pocos desencuentros entre los habitantes de ambas provincias a raíz de un exacerbado localismo, diría casi estúpido. En cada confrontación deportiva, social o de interés se ponía en tela de juicio si a la otra provincia le correspondían más o menos derechos que a la propia cuando no disturbios callejeros en una u otra ciudad para quienes visitaban por un clásico encuentro de fútbol y principalmente de básquetbol. Tras escuchar las discusiones internas de los gobernantes, el último director técnico de la Contratista, el ingeniero italiano Enzo Gozzi, comentó que su familia era de la zona de Génova y que había visto allí una referencia histórica de la familia ascendiente del General Manuel Belgrano, y que luego viviendo en Argentina se interesó por su figura despertando una notable admiración hacia él.

El ingeniero Gozzi, en medio de tantos desencuentros, se animó a proponer el nombre del General Manuel Belgrano por ser el creador de la bandera nacional a orillas del río Paraná y, nuevamente, a orillas del mismo río como prenda de la unidad bajo los mismos colores entre los hermanos de ambas provincias y de todo el país.

Parece que esto fue recibido con beneplácito adoptando la idea de este profesional extranjero como mediación de los intereses localistas sin sentido.

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