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Peregrinación Juvenil del NEA

Canecín, tras la peregrinación a Itatí: “Hay que tener una mirada de esperanza y no alentar grietas”

El Obispo de Goya Adolfo Canecín participó de la Peregrinación Juvenil a Itatí. Lo hizo como hace 40 años cuando en dicha expresión mariana descubrió su vocación sacerdotal. “Con 22 años tenía que ir tomando una opción de vida y dentro de mi corazón latía fuerte esta propuesta de Jesús. Le pedí a la Virgen que me regale el fuego en el corazón y las luces en la cabeza”, contó.  Monseñor Canecin habló sobra la situación social y la relacionó con la manifestación juvenil: “tenemos que tener una mirada de esperanza, con mucho discernimiento, y no ser alentadores de grietas que no conducen a nada”.

 

 

 

El Obispo de Goya, Adolfo Canecín, sobre su historia personal, de cómo descubrió su vocación sacerdotal, contó que “en una peregrinación descubrió su vocación sacerdotal “en 1969 nos tocó iniciar con otros jóvenes la peregrinación juvenil a la virgen de Itatí, y en 1980 caminé por segunda vez lo 73 kilómetros de recorrido, con 22 años, ya tenía que ir tomando una opción de vida y dentro de mi corazón latía fuerte esta propuesta de Jesús, que la escuche hace mucho pero no era claro. Y le pedí a la virgen que me regale el fuego en el corazón y las luces en la cabeza”.

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Y agregó que “en febrero de 1981 ingresé al seminario en san miguel de Tucumán”.

 

De la cuestión social actual, el Obispo de Goya, consideró que “nuestra mirada no es técnica ni política, ni científica, es una mirada más moral, de fe, esta preocupación se transforma en una ocupación, cada día, de las distintas circunstancias con fe y profunda unidad, porque a Dios no se le escapó nada, por eso tenemos que tener una mirada de esperanza, con mucho discernimiento, y no ser alentadores de grietas que no conducen a nada, es una valioso oportunidad, hoy está el bien común por encima del bien sectorial”.

 

A su vez, sobre qué le dice a la gente que ya casi se queda sin fe, por la realidad que le toca vivir, el sacerdote expresó que “les diría que Dios no es indiferente a la situación que hoy estamos viviendo, hay situaciones más complicadas que la nuestra, podemos creer que Dios no es indiferente es un Dios cercano, que acompaña a nuestro pueblo, hay muchos medios y personas que alientan la desesperanza, por eso hay que ayudar la mirada hacia Dios”.

 

 

En otro sentido, volviendo a su juventud y sus inicios como sacerdote, Canecín comentó que “era un punto de llegada, veníamos trabajando intensamente, soy de Formosa, e íbamos articulando con delegados, arzobispo y jóvenes con la pastoral, teníamos ganas de gestar algo nuevo y así fue que se creó al pastoral de juventud y una idea fue peregrinar hacia Itatí, en el día del estudiante y la primavera”.

 

Asimismo, sobre la peregrinación a Itatí, ahora que es Obispo, manifestó que “van personas con actitud de jóvenes, dando respaldo, apoyo moral, espiritual, sirviendo en cada punto de parada, en los distintos puntos y paradas, en las carpas, se fue enriqueciendo notoriamente la peregrinación a Itatí, y no sólo en las parroquias se organizan sino que la gente espontáneamente van, a su ritmo, con un objetivo común, llegar a la casa de la Virgen de Itatí”.

 

En ese mismo sentido, de la experiencia que tuvo este año, en el que volvió a peregrinar, describió que “desde que soy Obispo en Goya voy para brindar servicio, de confesiones, de acogida y este año quise caminar, y sentí mucha emoción, son 40años de haber iniciado y ser testigo de esta experiencia, confirmando lo que dice la palabra de Dios, comienza todo como un granito de mostaza, y termina en esta gran peregrinación. Me encantó alternar con jóvenes, con su vitalidad, sus ganas”.

 

Además, el Obispo amplió en cómo se sintió cerca de los jóvenes, y detalló que “para quien sabe ver y discernir es un mensaje, ordenar la vida, para sacar tiempo, invertir dinero, esfuerzo en una experiencia en el fondo para hacer un camino juntos, encontré una sintonía enorme con los jóvenes, fuimos “enchamigándonos” todos juntos, fuimos generando una cultura del encuentro”.

 

De los pedidos que le hace la gente, Canecín mantuvo que “los llevo a todos en el corazón y los voy a poner a todos en las manos de maría, le decía a cada uno que me pedía bendiciones, cada rostro, cada nombre, cada persona, cada pedido de trabajo, de salud, de la naturaleza”.

 

Por último, de las críticas que recibe el papa Francisco, Canecín sostuvo que “el propio Jesús en la biblia no fue aceptado por todos, cada uno lee la realidad de acuerdo a los anteojos que posee, si el propio Jesús fue un signo de contradicción, el papa con sus 82 años no podemos pensar que va a agradar a todos, es el mayor referente de la iglesia en el mundo”.