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Violencia de género

Azotes con un cable, hambre y violaciones: la historia de una joven secuestrada por su novio


Gastón Romero, con antecedentes de violencia de género, fue detenido por el caso investigado por el fiscal Daniel Rivas. Escenas de denigración absoluta en el conurbano bonaerense. La insólita frase del acusado: “Dios me obliga a decir la verdad y Dios mata abogado”.

Nadia G. estaba preocupada por su hija L., de 18 años. Cuatro meses atrás la joven había comenzado una relación con un hombre mucho mayor que ella y se habían ido a vivir juntos a una casa en Quilmes Oeste. Desde el comienzo de la relación su hija se había alejado de la familia, había cambiado sus hábitos. No iba a ningún lado sin su novio. Ni siquiera se comunicaba por teléfono. Cuando la iban a visitar a la casa del barrio Colino en Quilmes Oeste siempre atendía el hombre, les decía que L. “estaba ocupada”.


El martes por la tarde, Nadia tomó coraje, fue hasta la casa donde estaba su hija y con una excusa logró verla pocos segundos. Al despedirse con un abrazo la joven le susurró al oído: “Mama ayúdame”. Luego de escuchar la frase de su hija, dicha en voz baja y al oído para que su novio no la percibiera, Nadia fue directamente a la comisaría más cercana. Allí contó la situación y los detalles del reciente encuentro: “Como venía notando a mi hija muy extraña fui recién hasta la casa donde vive con el novio. Inventé que al hermano lo había internado. No era posible que no viniera conmigo si le decía eso. Toqué el timbre y apareció abrazada de la pareja. La vi temblorosa”, declaró a la Policía Bonaerense.


“Cuando le dije que su hermano estaba internado y que necesitaba que me acompañe, no me habló. Me respondió directamente él, el novio, y me dijo que no iba a poder ir, que estaba ocupada. A mi nena la noté muy mal. Antes de que me cierren la puerta le pedí si la podía abrazar. Me acerqué y mientras nos abrazábamos al oído le dije: ‘¿Estás bien hija?’ Y ella me dijo muy bajito: ‘Ayúdame, mamá’. Entonces, me vine directo para acá”, le relató la mujer a los efectivos que la escuchaban.


La denuncia llegó a la Fiscalía Nº1 de Quilmes a cargo del doctor Ariel Rivas, quien ordenó que de inmediato vaya un grupo de policías junto a dos testigos para constatar el estado de L.. Cuando llegaron lo atendió su pareja, Gastón Romero, de 38 años. Dos oficiales mujeres abordaron a L. La joven quebró en llanto y les dijo: “Me va a matar. Por favor ayúdenme. No se vayan. No me dejen. Me va a matar. Se los suplico no se vayan. Me tiene encerrada. No me deja salir”.
 
Inmediatamente se procedió a la detención de Romero. El fiscal Rivas le imputó el delito de privación ilegítima de la libertad agravada por vínculo lesiones. L. estaba visiblemente golpeada. El detenido fue llevado a una comisaría. Cuando los efectivos ingresaron a la humilde casilla se encontraron con mucha suciedad, escombros y ropa de la mujer tirada en el piso.


Hasta ese momento no estaba claro que era lo que sucedía en el lugar. Para conocerlo fue clave el testimonio que dio la víctima. Luego de ser asistida y calmada por personal médico, pudo declarar en la fiscalía a última hora de ayer.
Una alta fuente de la Justicia bonaerense que tuvo acceso al testimonio quedó sorprendido de lo que escuchó a pesar de su experiencia: “Pocas veces escuché un relato como el de esta chica. Fue sometida a las peores torturas y humillaciones. La valentía de la madre logró que se terminara el calvario que pudo haberla llevado a la muerte. Las cosas que contó fueron muy fuertes”

La víctima explicó que conoció a Romero en la casa de una amiga donde vivía desde hacía pocos meses: “Tuvimos una discusión con mi mamá y me fui de mi casa. Fui a vivir con una amiga. Ahí lo conocí a él, en una reunión. Primero fue una relación de amistad y después nos pusimos en pareja. Me invitó a que vaya a vivir con él a la casa de la mamá con los hermanos. Ahí estuvimos un tiempo, unos dos meses, y después nos mudamos a donde pasó todo, que queda a la vuelta. En total desde que me puse de novia hasta ahora fueron cuatro meses”, declaró L.