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En Bahía Blanca

Picanean a un jubilado de 80 años para robarle más de 4 millones de pesos

La víctima había vendido una propiedad y se llevó la plata a su casa desde un banco.


Supone que lo estaban esperando y tenían el dato preciso del dinero que guardaba en su casa. Juan Carlos Sayago (80) llegó la noche del lunes a Montevideo al 100, en Bahía Blanca. Encendió la televisión y a los diez minutos sonó el timbre. Como creía que era su hija, abrió la puerta sin mirar quién era. Ahí comenzó su pesadilla.

"Puse fuerte el televisor porque estoy un poco sordo. Abro y fa! Me empujan y con un revólver en la cabeza, me pegan y tiran al sillón. Después me atan y ahí empieza la tortura". Así describió el hombre del barrio San Martín la hora de terror que pasó y que lo dejó temblando en la casa en la que vive solo. 

Dijo que eran dos hombres los que entraron de forma muy violenta, apenas les abrió la puerta. Una vez que lo ataron, comenzaron a exigirle "la plata" que tenía en su casa. Por la mañana, había terminado de cerrar una operación de venta de una propiedad en un banco de la ciudad.  Y había vuelto con el dinero a su vivienda. 

"Tenían dos picanas. Me las pasaron por los testículos, por las piernas, en la cara y en las orejas. Fue una tortura", declaró Sayago a Canal 7.

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Los ladrones, que estaban encapuchados, se alternaban para intimidarlo y revolver la casa para dar con el dinero.  Estimó que estuvo unos 45 minutos en esa situación, hasta que hallaron lo que buscaban. Una vez que lo tuvieron, lo dejaron atado y se fueron. 

Según la denuncia realizada en la comisaría 6° de Bahía Blanca, Sayago declaró que se le llevaron 70.000 dólares y una cifra similar en pesos, lo que totaliza poco más de $ 4.000.000. En ese seccional, su nombre figura por un par de robos anteriores que sufrió. Aunque en esas ocasiones, el hombre no estaba en su casa.

"Estoy nervioso, mal, me duele la cabeza. Suena el timbre y tiemblo", describió su estado de ánimo después del violento robo. "Me ataron pero no me pusieron precintos. Menos mal, porque de lo contrario no sé como estaría ahora" comentó en la entrevista televisiva.

Hace poco tiempo el jubilado había sufrido un infarto, del que todavía se está recuperando. Tras el robo, su hija llamó al 911 y la Policía arribó al lugar con un servicio médico de emergencia. No fue necesario trasladarlo al hospital, según se informó. 

La casa de Sayago, con una puerta y una ventana con rejas a la vereda, es una más de una decena que componen la cuadra de Montevideo al 1100. Allí no hay comercios ni tampoco cámaras de seguridad. La calle tiene un tránsito intenso durante la tarde, cuando llegaron los ladrones.

Clarin  
 
 
 

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