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Tras 65 años

Anuncian cierre de Foto Fain, otro icónico comercio de Corrientes

En Corrientes cuando uno tenía que presentar una fo­tografía tipo carnet, sabía que el lugar donde podía hacérsela era en Foto Fain, el estudio de fotografía ubi­cado sobre calle San Juan, al 726, entre 9 de Julio y Carlos Pellegrini. Sus dueños anunciaron su cierre, a fines de diciembre

 

Allí, Leonor Fain e Isidoro Levitzky son quienes desde hace 65 años se encuentran al frente del negocio, atien­den a los clientes y son los encargados de realizar los retratos.

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Ese tradicional estudio, iniciado por el padre de Leonor, Salomón Fain en 1930, está a punto de cum­plir 90 años de actividad, pero también atraviesa sus últimas semanas, ya que el matrimonio anunció que mantendrán abierto el lo­cal hasta el 31 de diciembre, cuando cierre definitiva­mente.

Foto Fain no solo es un estudio de fotografía, sino también de venta de porta­rretratos, álbumes de fotos e inclusive de restauración de antiguas imágenes.

 
En la actualidad son los únicos que aún desarrollan esta tarea en Corrientes. Sin embargo en poco más de un mes y medio bajarán las per­sianas definitivamente.

NORTE de Corrientes los consultó respecto de esta decisión, sobre todo por la larga trayectoria que tienen en la ciudad.

“No fue fácil, lo venimos conversando desde hace un tiempo. Lo mantenemos abierto porque estamos acá y tenemos nuestra casa en la parte de atrás, pero la activi­dad ha caído mucho”, expli­ca Isidoro Levitzky.

A él se lo puede ver sen­tado en su sillón hamaca en medio del local mirando hacia afuera, y es quien re­cibe a los clientes, que en su mayoría son amigos y cono­cidos que pasan a saludar.

Mientras que su esposa, Leonor, se instala unos me­tros más atrás, en el escrito­rio con la computadora y el teléfono, y es quien recibe los llamados y las consultas.

Desde hace años, cada uno tiene su espacio en el negocio, aunque ambos tra­bajan codo a codo y realizan las mismas tareas.

Como todo estudio de fo­tografía, comenzó su ocaso con la acelerada transfor­mación tecnológica, en el que hacerse una fotografía carnet en estudio ya no es una prioridad, dado que prefieren sacarse una foto con el celular y llevarla a im­primir, aunque todavía exis­te gente que prefiere sen­tarse en un estudio y bajo la atenta mirada del profesio­nal, obtener un buen retra­to, con buena iluminación.

“Lo que pasa es que hoy en día mucha gente se saca cientos de fotos con el ce­lular, pero no imprimen nada”, comenta Isidoro, y es cierto. La cantidad de autorretratos que se realiza a diario no se condice que la cantidad de impresión. Tampoco se imprime y se colocan las imágenes en portarretratos o álbumes, “cada vez es menos”, dicen y ambos miran a su alrededor.

“No sé qué voy a hacer con todo esto que tenemos acá. Ahora estamos liqui­dando todo, pero igual no se vende”, explica Leonor en referencia a los marcos que se encuentran en exhibición en el local, lo mismo que los portarretratos y demás, tes­tigos de la larga trayectoria del estudio y de sus dueños.

Leonor Fain e Isidoro Le­vitzky llevan 65 años juntos. Contar la historia de Foto Fain es también relatar un poco la historia de ellos, como matrimonio y colegas.

La crisis económica que vive el país, tampoco ha ayudado a la actividad.

El matrimonio está gran­de, Leonor tiene 87 años e Isidoro evitó mencionar su edad, pero ronda los 90, la salud y las energías ya no son las de hace unos años “y preferimos dar un paso al costado, ver qué hacemos”.

Tampoco ninguno de sus familiares directos -sus dos hijas y cinco nietos- ha de­mostrado interés por conti­nuar la actividad en el rubro.

 
“Cada uno se ha dedicado a otra cosa, tienen sus vi­das”, comentan, pero lo ha­cen desde la comprensión, entienden que sus hijas y sus nietos tiene sus propias actividades que han elegido para sus vidas.

En la parte posterior del local de Foto Fain se en­cuentra el estudio de fotografía. Allí aún mantienen el clásico fondo celeste para las foto carnet, y un sillón donde puede sentarse derecho el cliente. “Aun todavía vienen a sacarse fotos”, reconoce Leonor. Y cuenta que seis fotos 4x4 tienen un valor de 120 pesos.

El estudio cuenta además con las luces especiales y los clásicos paraguas que contribuyen a una mejor iluminación de los retratados. Y antiguo ropero con­serva libros y una camisa, una corbata y hasta un saco están disponibles por si alguien necesita una imagen más formal.

En el local aun es posible encontrar antiguos equi­pos de fotografía, que permanecen obsoletos y fueron protagonistas de viejas épocas de la actividad en Co­rrientes, herramientas que Leonor e Isidoro utilizaban para fotografiar en casamientos y fiestas.

Foto Fain es una de las casas más antiguas y tra­dicionales de fotografía de Corrientes que aún se man­tiene en actividad.

Su hija cuenta que siendo joven Salomón adquirió una cámara de fotografía con la que se instaló en la plaza Cabral. Allí ofrecía sus ser­vicios de retratos, hasta que en 1930 instaló su estudio sobre la calle Junín, donde hoy funciona el Market de Carrefour.

Tras producirse la ven­ta del edificio, la familia se trasladó en 1944 al local actual sobre calle San Juan. La tarea del fotógrafo era totalmente artesanal. Desde muy joven Leonor aprendió el oficio de su padre y de he­cho, tras el matrimonio con Isidoro, siendo muy jóvenes, continuaron la actividad. En el estudio montado en la parte de atrás del local se realizaban retratos de ca­samientos, de bautismo y primera comunión. “Eran tiempos distintos, antes ve­nían al estudio a hacerse las fotos, no como ahora que se hacen en los paseos”, dicen y agregan un poco como una curiosidad y otro poco con nostalgia que ellos han foto­grafiado en casamientos de hasta tres generaciones de correntinos. Por eso, desde su local miran pasar y salu­dan a los conocidos, a quie­nes ellos en otros tiempos retrataron.

Foto Fain es un símbolo de una Co­rrientes que cambia, que se transforma y que el transcurrir de los años se va llevando. Y en el caso de esta tradicio­nal casa, que pronto ya no estará.

Fuente: Norte de Corrientes