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Mató a su pareja y a la hija y se fue a desayunar con un compañero de trabajo

A Magdalena la llamaron, le mandaron mensajes. También golpearon su puerta y aplaudieron en la vereda, esperando que alguien saliera. Un amigo preocupado fue el que entró a la casa y la encontró: estaba muerta arriba de la cama, junto a su hija de 4 años. El crimen ocurrió durante las primeras horas del sábado.

 

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La Policía entrevistó a los vecinos que escucharon gritos. Así llegaron a la pareja de María Magdalena Figueredo (23), un albañil de nacionalidad paraguaya que -sospechan- se fue a desayunar a la casa de un compañero de trabajo después del doble asesinato. 

Magdalena era inmigrante y había llegado hace unos años a Buenos Aires desde el departamento de Yuty, Paraguay, en el departamento de Caazapá. Luz Emily era su hija, producto de una relación anterior, y habría querido separarse de Apodaca, quien la hostigaba. Si bien la joven no había realizado denuncias por los maltratos, vecinos y testigos declararon que el hombre era violento con ella. Los peritos confirmaron que el crimen se cometió entre las 3 y las 10 de la mañana del sábado. Aunque esperan el resultado de la autopsia para confirmar una brutal sospecha.

Todo empezó durante las primeras horas del sábado, cuando Jacinto Javier Apodaca Ferreira (24), que vivía en la casa de la calle Juana Azurduy, entre Cuyo e Irlanda, en el límite de La Reja y Francisco Álvarez, en Moreno, discutió con su pareja. Los vecinos reconocieron haber escuchado los gritos y los golpes, pero ninguno llamó a la Policía. Horas más tarde, preocupados por la falta de respuesta de la joven, encontraron los cuerpos. 

Es creen que Apodaca, que es albañil, salió de la casa donde habría cometido el crimen y se fue a lo de un compañero. Como si nada hubiera pasado, desayunó con él alrededor de las 6 y juntos partieron a una obra en construcción en la que estaban trabajando. Ese compañero es cuñado de la víctima, pareja de la hermana de Magdalena. A ellos les dijo que la joven y su hija estaban durmiendo, por lo que presumen que intentó crear una coartada para no ser identificado como el asesino.

Además, el acusado se llevó un televisor y un celular de la casa para simular un robo y encubrir el doble femicidio. Este lunes lo indagarán. Luego de entrevistar a los vecinos y a los amigos de Magdalena fueron a buscar a su pareja y lo detuvieron en la obra en construcción. Ahora quedó a disposición del fiscal Federico Soñora, que lo acusó de "doble homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género".

Con el resultado de la autopsia esperan tener más certezas sobre el horario en que pudo haberse cometido el doble crimen para confirmar la sospecha de los investigadores y avanzar en la acusación contra Apodaca. Fuentes del caso confirmaron a Télam que Magdalena ni su pequeña hija tenían signos de defensa. Por eso presumen que fueron atacadas mientras dormían. A la mujer la habrían estrangulado con un lazo y a la niña, con las manos.

Desde que comenzó el aislamiento social, preventivo y obligatorio, el 20 de marzo, se registraron 75 femicidios y femicidios vinculados (cuando el asesino mata a familiares o allegados de la mujer para dañarla).

Según datos del Observatorio Adriana Zambrano de la organización Casa del Encuentro, la mayoría de los crímenes contra mujeres en este periodo se cometieron en la provincia de Buenos Aires. En el 71% de los casos las mujeres fueron asesinadas y, como en el de Magdalena, el 65 % de los femicidios lo cometieron parejas o ex parejas.

 

Fuente: TN

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