Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.radiodos.com.ar/a/63970
Columna de opinión

Trata de personas: la esclavitud del siglo XXI agravada por la pandemia

El coronavirus deja consecuencias en todo el mundo y Argentina no es la excepción. Las crisis provocan carencias que estimulan el trágico encuentro de víctimas y victimarios. Debemos estar atentos y recurrir a los organismos de control. La justicia Federal tiene un rol clave en la persecución y castigo de las organizaciones criminales. Es una de las tanta "pandemias o epidemias" que se ocultan bajo la alfombra.

Carlos Bramante Nos Visita En La Dos

El 30 de julio es el Día Mundial contra la Trata de Personas y hoy 23 de septiembre la Iglesia Católica celebra a Santa Josefina Bakhita y promueve el Día Internacional de Oración y Conciencia contra el flagelo mundial. Se trata de una mujer de origen sudanés que siendo muy pequeña fue secuestrada por comerciantes de esclavos para ser vendida en varias oportunidades. Finalmente, un diplomático italiano, que se encontraba en su país, la compró para otorgarle la libertar. Cuando el embajador regreso a Italia ella lo acompañó y, tras radicarse en el país europeo, decidió ingresar a un convento donde falleció en 1947 a los 78 años. Juan Pablo II la canonizó, en el año 2000, como símbolo de lucha contra la Trata de Personas. 

La Argentina es pionera en legislación destinada a proteger la integridad del ser humano pero su puesta en práctica se demora por recurrentes factores de pereza y corrupción estatal. Los ejemplos son varios y comienzan en los albores de la Patria cuando la Asamblea del año XXIII (1813) abolió la esclavitud. En tanto, una de las primeras leyes del Congreso Nacional en la materia fue la históricamente denominada Ley Palacios (Ley 9143). Fue sancionada en 1913 y se convirtió en la primera del continente americano destinada a proteger a las víctimas de explotación sexual y esclavitud, además de penalizar a los responsables. Otro ejemplo es el Estatuto del Peón Rural nacido en 1944 a instancias del entonces coronel Juan Domingo Perón mientras se desempeñaba como Secretario de Trabajo y Previsión. El decreto-ley firmado por el presidente Edelmiro Farell otorgaba a los jornaleros todos los derechos del resto de los trabajadores del país. 

Luego se han sumado normativas modernas integradas a Tratados Internacionales, aunque recordemos que en el Parlamento aguarda desde 2017, para su tratamiento y aprobación, un proyecto que lo declare delito de lesa humanidad. De todas formas, la fría letra de las normas no logra articular los controles del estado ni poner en funcionamiento a la justicia frente los hechos denunciados. Factores que hacen desistir a las víctimas por temor a ser perseguidas empeorando su frágil realidad. Esta situación es la que históricamente fue "manto protector” y vuelve cómplice al estado, por acción u omisión, de las organizaciones delictivas.

 Uno de los casos testigos en la argentina de principios del siglo XX es el de Raquel Liberman. Una mujer nacida en Polonia que llegó a nuestro país y logró escapar de las redes de trata de personas en dos oportunidades. En la segunda logró realizar la denuncia ante un Comisario con fama de incorruptible quien le preguntó si estaba dispuesta a declarar ante un juez y ella respondió: "solo se muere una vez. La denuncia no la retiro". 

Recordemos que hasta hace poco tiempo se denominaba Trata de Blancas porque se consideraba que las mujeres de otro color no eran útiles para las organizaciones o entendían que su comercialización no era punible. Además, los criminales pensaban que las mujeres de color estaban obligadas a ejercer la prostitución o no serian demandadas por los consumidores de la época. Luego el término fue descartado porque no visibiliza la problemática en su integridad. 

Hay una realidad que aún no estoy seguro que haya concluido. Las familias de escasos recursos entregaban su/s hijo/s para ser “criado/s" por otra que se encontraba en mejores condiciones. A cambio, el niño o la niña, recibiría un futuro venturoso y sus padres asistencia económica. En la nueva familia, rápidamente comenzaban a derrumbarse las ilusiones que ayudaban a mitigar el doloroso desarraigo. Eran sometidos a la servidumbre del domicilio y se postergaban las promesas de educación y superación personal. Esta realidad tiene excepciones. Son muchos los ejemplos de menores que se han convertido en adultos exitosos. 

Otra que aún se manifiesta con frecuencia es la de personas, mayores y menores de edad, sometidas a trabajos forzosos en establecimientos rurales o emprendimientos clandestinos en centros urbanos. Los operativos del Renatre (Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores) visibilizan periódicamente esta realidad, aunque nos preguntamos si son suficientes para suprimir esta práctica ilegal. Nuestra provincia es testigo de personas sometidas a trabajo forzoso, mal remunerado y "viviendas" miserables. 

El extremo de la explotación laboral es lo que recientemente ocurrió en Santa Fe. Un joven de 32 años fue encontrado en un campo en condiciones de esclavitud. Sus padres enfrentaron esa realidad y tras su fallecimiento quedó a cargo del dueño de la estancia. A su edad no esta registrado y tenía jornadas interminables sin descanso ni vacaciones. Vivía en una precaria casilla sin saber leer ni escribir y sin conocer el dinero. No se trata de un hecho ocurrido hace mucho tiempo: sucedió este mes, en pleno Siglo XXI, cerca de la localidad de Rufino.

La ausencia de los organismos de control del estado y la llamativa "ceguera" judicial generan temor en las víctimas "ayudando" a que prolifere el delito individual o en manos de organizaciones. Algunos ejemplos sobre el desenvolvimiento de la Justicia Federal son llamativos:  1) nos hemos sorprendido cuando la exjueza federal de Saenz Peña, Zunilda Niremperger (hoy con asiento en Resistencia), ordenaba procedimientos en provincias vecinas; ¿por qué no lo hacían los juzgados de las jurisdicciones correspondientes?, 2) El caso del exfiscal Federal de Paso de los Libres Benito Pont. Se encuentra imputado por integrar una organización criminal destinada a la trata de personas con fines de explotación sexual y se le atribuye la obstaculización de una investigación por lavado de dinero relacionado a los emprendimientos que habría protegido. 

Las estadísticas de la problemática que abordamos llaman la atención porque en un 25% las víctimas conocen a sus reclutadores. Se trata de amigos, conocidos y hasta familiares. Esta realidad es posible gracias a la estrategia del engaño como método de captación incluyendo su traslado, a lo largo del país, gracias a los débiles controles para circular. 

En la actualidad este crimen está organizado a gran escala y frecuentemente relacionado con el tráfico de drogas. Argentina es un lugar de origen, tránsito y destino de la trata. Con el engaño, los reclutadores, se aprovechan de la pobreza o indefensión de la víctima. Ofrecen falsos empleos, matrimonios por conveniencia y facilitan el traslado de la víctima hacia otra provincia o país. Otro ejemplo son las falsas agencias de modelos que obtienen información de las posibles víctimas. Los reclutadores buscan y promueven la fuga y alejamiento del hogar de niñas, niños y adolescentes para obtener un beneficio económico. 

Es el momento de estar alertas y denunciar los abusos. Los oportunistas de las crisis suelen aprovechar para ofrecer sus "generosas migajas" a cambio de la explotación sexual o laboral de las personas. Nuestro país cuenta con vías de comunicación para denunciar si sos víctima o sabés de alguien que se encuentra sometido a esta triste realidad. 

Podes ayudarte o ayudar a través de la Línea 145 que Depende del Ministerio de Justicia de la Nación y es coadministrada por la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex). En el año 2019 se recibieron casi 1.800 denuncias. La mitad fueron por situaciones de explotación sexual cuyas víctimas fueron mayormente mujeres. Mientras que el sector rural concentró casi un tercio de las denuncias por explotación laboral. En 2018 desde Corrientes se realizaron 97 llamados ubicando a la provincia en el cuarto puesto de un ranking que nos duele y golpea.

Temas en esta nota

Opinión Alberto Medina Méndez