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Piedras, bancos de arena y barcos encallados: las postales de la bajante del río Paraná en Corrientes

En una recorrida náutica, La Dos volvió a registrar cómo se acentúa la bajante con el correr de los días. El nivel del río se acerca al mínimo registrado en el año, 

La bajante del río Paraná se acentúa en Corrientes con el correr de los días y el nivel se acerca al mínimo registrado en 2020.

Barcos sobre tierra, bancos de arena y piedras que afloran de la superficie, la situación parece no tener reversión al menos en el mediano plazo.

Originados por la liberación de agua en las represas aguas arriba los últimos repuntes no son más que tímidos placebos para facilitar la navegación en un complejo escenario hídrico. El último registro de Prefectura Naval Argentina marcó 0,85 centímetros, con tendencia a la suba aguas arriba del puerto local.

Sin embargo, pese a lo que diga el hidrómetro, en el agua el panorama luce igual o peor: más bancos de arena y piedras pocas veces vistas fuera del agua, obstáculos que amenazan las hélices de las embarcaciones deportivas e impide a las barcazas cargadas avanzar hacia los puertos paraguayos.

La bajante hizo que la Provincia del Chaco trabe una veda extrarordinaria hasta que el nivel se vuelva a poner por encima del metro. En Corrientes, la política se inclina a incentivar al turismo de pesca y movitar la actividad con devolución.

El puerto de Corrientes es la evidencia más a mano de la bajante, con las orzas de los veleros clavadas en la tierra y la basura alguna vez sumergida hoy yace sobre el lecho descubierto, evidenciando también el gran daño que ocasionan los residuos arrojados al río.

Aguas arriba, en cercanías de Paso de la Patria, las peligrosas piedras y los bancos de arena en medio del canal de navegación ya son moneda corriente. En otros tiempos dormían mientras cientos de embarcaciones pasaban por encima. Y en algún que otro descuido ocasionaban algún daño. 

A esto se suma la claridad del agua que engaña a más de uno al pasar por encima de alguna piedra o banco, que parece al filo de los motores cuando en realidad pueden estar a más de un metro de distancia.