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Columna de opinión

"Vacunagate" y las miserias de la Política Argentina

Todos calladitos, en silencio. Para que nadie se entere, fueron en fila a vacunarse al Ministerio de Salud de la Nación. Eran los amigos del Presidente, del Ministro, y de quien sabe cuantos otros obscenos funcionarios. Otro escándalo nacional que puso nuevamente al descubierto las miserias de la clase política argentina, la inmoralidad de los funcionarios que nos gobiernan, una lacra de la que no podemos desprendernos desde hace décadas. Los Moyano, las Carlotto, los Verbitsky, los Fernández, los Massa, los Zannini, los Guzmán, los chicos de la Cámpora y tantos otros amigos del partido de gobierno, pregoneros de los derechos humanos, que no han trepidado en violar, a escondidas y con una desfachatez increíble, cuantos reglamentos, protocolos, resoluciones, etc., pudieren estar vigentes para regular adecuadamente el sistema de vacunación contra el COVID-19 en la Argentina. Al borde del precipicio quedaron los viejos, los enfermeros, las fuerzas de seguridad, los maestros, muchos médicos, etc., vale decir, un montón de argentinos que se matan laburando todos los días para cuidar nuestra salud y nuestras vidas. Pero no, nuevamente nos encontramos con una lacra política que nos muestra descaradamente una dosis de perversidad, de bajeza moral y de degradación humana, pocas veces vista en la historia de nuestro país. Una banda de sinvergüenzas y delincuentes que tomaron al Estado como un bien propio, montándose al resto de los argentinos de buena voluntad.

El robo de vacunas en el Ministerio de Salud de la Nación -y en tantos otros lugares de este país- (y que, según informan las últimas noticias, también se puso en marcha el mismo programa de favorecimientos VIP a otros sinvergüenzas amigos y parientes, en el Ministerio de Hacienda) por estos corruptos políticos-funcionarios implica, por un lado, una inmoralidad violatoria de la Ley de Ética en el Ejercicio de la Función Pública No. 25.188, que dice, entre otras cosas (le pido disculpas al lector, pero me pareció importante transcribir algunas partes de esta Ley, para que se vea cómo estos señores no cumplen absolutamente nada y, cómo desde sus cómodos despachos oficiales, se ríen a carcajadas de todos los argentinos)…

Ley 25.188. Deberes y pautas de comportamiento ético
ARTICULO 2º — Los sujetos comprendidos en esta ley se ENCUENTRAN OBLIGADOS A CUMPLIR con los siguientes deberes y pautas de comportamiento ético:

a) Cumplir y hacer cumplir estrictamente Constitución Nacional, las leyes y los reglamentos que en su consecuencia se dicten y defender el sistema republicano y democrático de gobierno;

b) Desempeñarse con la observancia y respeto de los principios y pautas éticas establecidas en la presente ley: HONESTIDAD, PROBIDAD, RECTITUD, BUENA FE Y AUSTERIDAD REPUBLICANA;

c) Velar en todos sus actos por los intereses del Estado, orientados a la SATISFACCIÓN DEL BIENESTAR GENERAL, PRIVILEGIANDO DE ESA MANERA EL INTERÉS PÚBLICO SOBRE EL PARTICULAR;

d) NO RECIBIR NINGÚN BENEFICIO PERSONAL INDEBIDO vinculado a la realización, retardo u omisión de un acto inherente a sus funciones, ni imponer condiciones especiales que deriven en ello;

e) PROTEGER Y CONSERVAR LA PROPIEDAD DEL ESTADO Y SÓLO EMPLEAR SUS BIENES CON LOS FINES AUTORIZADOS.

f) ABSTENERSE DE USAR LAS INSTALACIONES Y SERVICIOS DEL ESTADO PARA SU BENEFICIO PARTICULAR O PARA EL DE SUS FAMILIARES, ALLEGADOS O PERSONAS AJENAS A LA FUNCIÓN OFICIAL, a fin de avalar o promover algún producto, servicio o empresa;

ARTICULO 3º — Todos los sujetos comprendidos en el artículo 1º deberán observar como REQUISITO DE PERMANENCIA EN EL CARGO, UNA CONDUCTA ACORDE CON LA ÉTICA PÚBLICA EN EL EJERCICIO DE SUS FUNCIONES. Si así no lo hicieren serán sancionados o removidos por los procedimientos establecidos en el régimen propio de su función.

¿Qué le parece amigo lector?, ¿se ha cumplido con el régimen de esta ley?...¿Qué se debería hacer con estos funcionarios?….muy simple: o deberían renunciar todos los que la han violado o el Presidente echarlos directamente… Pero, ¿cree Ud. que Fernández tendrá los cojones suficientes para echarlos?.

…y, por otro lado, significa también un acto delictivo, por cuanto implica, además de una violación de normas de carácter nacional (art. 248 Código penal), claramente el delito de malversación de caudales públicos, en cualquiera de sus modalidades (malversación básica, art. 260, o agravada, peculado, art. 261, Código penal), según cuál sea la conducta realizada por el sinvergüenza. En un caso tiene una pena máxima de 3 años y en el otro de 10 años de prisión, más inhabilitación especial para ejercer cargos públicos en forma perpetua.  

Las vacunas las compró el Estado nacional (con el aporte de nuestros impuestos), de manera que son “bienes públicos” (esto es, bienes de todos los argentinos), que se han confiado al Ministro de Salud de la Nación su custodia y administración, por lo tanto la sustracción de estas vacunas por este mismo señor y sus cómplices (o la desviación de su destino, vacunando a los amigos del poder y no a los argentinos para quienes estuvieron reservadas o destinadas) configura, claramente, una modalidad de malversación de caudales o efectos públicos castigada por el Código penal.

Ahora bien, nos deberíamos preguntar qué sucedería si se comprobara que, por no suministrar las vacunas al personal de la sanidad al que estaban destinadas, se produjera la muerte de algunos de ellos y se pudiera demostrar que si se aplicaban la vacuna podrían haber salvado sus vidas?. ¿Habrá un homicidio por omisión?. Como se ve, la vida y la muerte de ciudadanos argentinos en jaque por la inmoralidad de estos bandidos.

A todo esto -con un descaro que sorprendería al más pícaro de los mortales- hay que sumar un Presidente y una Vicepresidenta en silencio (como si nada hubiera pasado…bueno, hoy el Presidente dijo que todo era una “payasada”) una nueva Ministra de Salud que dice que no sabía nada de lo que estaba ocurriendo a su alrededor, pese a
que el vacunatorio VIP estaba en su entorno de trabajo (¿saben qué dijo esta Ministra?, que Zannini,  es personal estratégico, pero al tipo lo registraron como personal de la salud para ser vacunado, ¿qué tal?, una muestra de hipocresía al máximo nivel), un jefe de Gabinete que dice que es un “invento del periodismo”, los funcionarios favorecidos con la vacuna se hacen los boludos con distintas excusas, el típico político argentino, “yo no fui”, “soy un perseguido político”, “la culpa es del otro gobierno y de Clarín”, “no sabía que no me podía vacunar”, “le pedí a mi amigo el Ministro y me vacuné”, “la culpa es de mi secretaria”, “soy personal estratégico” o “personal de la salud” (sin serlo, por supuesto), etc., etc., una manga de caraduras sin escrúpulos que han hecho trizas este país (y lo siguen haciendo).

Pero más allá de esto, ¿qué podemos esperar de estos miserables?, nada, solo basura, mentiras y delincuencia.

Perdone mi enojo y las palabrotas, amigo lector, pero mi indignación -y, seguramente, también la de muchos argentinos- es muy grande. Y lo mas triste de todo es que los siguen votando. Se mueren de hambre, sin trabajo y ahora sin vacunas para el personal de la salud frente al grave peligro del Covid… pero los siguen votando.

Y así estamos.

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Opinión Dr. Jorge Buompadre
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