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Columna de opinión

Modelo para imitar

La columna de hoy se refiere a un logro de la medicina mundial disponible en Corrientes. Se trata del primer órgano fabricado por y para el hombre: EL IMPLANTE COCLEAR. El 27 de febrero fue su día. Permite a niños, adolescente y adultos recuperar la audición. Es una política sanitaria exitosa a la que prestamos poca atención. No dimensionamos la calidad de vida que aporta. Un fuerte aplauso a los protagonistas correntinos del Programa provincial de Hipoacusia. 

La salud tendría que ser uno de los bienes mas preciados de la humanidad. Directa, o indirectamente, la descuidamos y nos acordamos de ella cuando la necesitamos o vivimos una pandemia.

 Por ello, en su condición de estadistas, los gobiernos de cualquier parte del mundo tienen la obligación de diseñar políticas sanitarias que se adelanten a los acontecimientos. Los sistemas de salud deben estar preparados para cuando las personas necesitan recuperarla debido a la presencia de alguna enfermedad.

La atención sanitaria de coyuntura muestra déficits en distintos momentos. Desde la falta de insumos básicos para la atención primaria hasta aparatología para estudios de alta complejidad que obligan a trasladarse al paciente a otras ciudades. Algunas veces es consecuencia de los presupuestos insuficientes, otras de la falta de control de los stocks y tantos motivos que desconocemos al no tener relación permanente con un centro de salud.

Por esto último, la gran mayoría de los humanos no dimensionamos la importancia del funcionamiento del sistema sanitario mientras gozamos de buena salud. Perdemos el control ciudadano y solo "descubrimos" las falencias cuando padecemos una enfermedad

Ese "descuido" de la ciudadanía, permite los distintos modelos políticos, que surcan el país y el mundo, orientar las inversiones del estado a otros sectores. Buscan que los recursos públicos se destinen a obras más visibles. De esa forma, los políticos consiguen votos en las elecciones y los consideran el fruto del reconocimiento ciudadano a su gestión. 

En Corrientes tenemos una experiencia que se convirtió en modelo para imitar en distintos ámbitos de la administración estatal. No solo en lo sanitario, también en otros que necesitan resolver problemas de la gente. Se trata del Programa Provincial de Detección Precoz de la Hipoacusia que funciona desde el año 2005.

Comenzó siendo un programa de salud con profesionales de otros lugares, pero al poco tiempo convirtió en especialistas a médicos locales. En Corrientes rápidamente se cosecharán los logros y comenzamos a escuchar resultados de los primeros implantes realizados en la provincia.

Son aquellas obras de gobierno que no alcanzamos a dimensionar porque los testimonios de quienes se benefician parecen ajenos a nuestra realidad individual. No tenemos siquiera un familiar cercano que relate el maravilloso logro de un niño: escuchar. 

El esfuerzo que realiza el equipo encabezado por el Doctor Jorge Iglesias es digno de una tarea titánica en beneficio de pequeños y adultos. Sin comparar resultados, es indudable que una persona mayor que recibe un implante coclear, después de perder la audición, recupera buena parte de la vida. Es una persona que se preparó para un mundo de sonidos, pero una enfermedad los fue silenciando y pudo recuperar su completo bienestar a través de un implante realizado en su provincia. En Corrientes hay ejemplos de adultos implantados.

El modelo a imitar es el resultado de una cadena en la que se unieron numerosos eslabones para llegar a un objetivo final. Solo menciono uno de ellos: la gratuidad. De otra manera, muchos padres, no podrían acceder a un implante coclear por los elevados costos en Dólares que tiene cada aparato.

Se trata de un programa que exhibe evolución permanente. Al principio se hicieron implantes en adolescentes que durante mucho tiempo perdieron calidad de vida porque no podían escuchar y tampoco hablar. En los últimos años se comenzó a intervenir a niños cada vez más pequeños. De esa forma, se les permite, desde su desarrollo inicial, encontrarse con el mágico mundo de los sonidos. De lo contrario, también serían condenados a una discapacidad de por vida. 

¿Imaginamos alguna vez que sería de nosotros si nos falta la audición? Con solo taparnos los oídos durante algunos minutos vamos a experimentar la sensación de quedarnos "aturdidos" por el silencio infinito. 

Indudablemente existen otros modelos que los podríamos volcar a esta columna. Me detuve en el Programa de la hipoacusia porque se trata de uno de los últimos aplicados en la provincia y sus resultados son palpables. Solo agrego como ejemplos: el programa de transplantes que se desarrolla en distintos hospitales públicos de la ciudad de Corrientes: renales, cardíacos o de corneas. Incluso un modelo de gestión hospitalaria como el Instituto de Cardiología que espera por varias imitaciones. Entre ellas, el instituto de oncología que se proyecta hace varios años. Aguarda financiamiento, que, por ahora, la coyuntura económica del país y la provincia, han negado para su concreción.

 Como ciudadanos tendríamos que mirar y valorar con mayor énfasis los avances sanitarios. Debemos estar atentos a las inversiones del estado para que la salud reciba un aporte generoso y creciente del Presupuesto Nacional y Provincial. Si posáramos nuestra mirada con mayor fuerza en la política sanitaria los gobernantes advertirán lo importante que es para los habitantes. Solo así volcarán su esfuerzo a la atención en los hospitales y nosotros evitaremos sorpresas cuando estemos "flojitos" de salud

P.D.: reforzar los sistemas de salud es la lección más importante que deja la pandemia. 

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Opinión Carlos Bramante
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