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BRASIL

“El sistema colapsó”: más de 1000 ciudades de Brasil sufren escasez de oxígeno

Las autoridades advirtieron que 1068 alcaldías podrían quedarse total o parcialmente sin ese insumo clave en hasta diez días.

En otra muestra del dramático impacto de la pandemia, más de 1000 ciudades brasileñas no cuentan con stocks suficientes de oxígeno para atender a los pacientes con coronavirus y pueden enfrentar crisis similares a las que ocurrieron a principios de año en el Amazonas.

El Consejo Nacional de Secretarios Municipales de Salud (Conasems) informó que al menos 1068 alcaldías pueden quedarse total o parcialmente sin oxígeno en hasta diez días.

El gobierno del presidente Jair Bolsonaro reforzó el envío de tubos, pero lo hizo en cantidad insuficiente, ya que “el número de pacientes crece más, hay riesgo” de colapso, afirmó Mauro Junqueira, secretario del Conasems.

El informe del Conasems fue elaborado a partir de la consulta realizada con los secretarios de salud y otros funcionarios de áreas ligadas a la atención de pacientes infectados con el Covid-19.

El número de ciudades en riesgo de desabastecimiento puede ser más alto que lo indicado en el estudio, dado que solo respondieron a la consulta 2411 de los casi 5600 municipios de todo el país.

El problema afecta especialmente a pequeños municipios de regiones alejadas de grandes centros urbanos, que “dependen de la entrega de tubos de oxígeno” y de que haya una logística eficaz, explicó Marco Felipe, miembro del Consaems de Mato Grosso, estado de la región amazónica.

En enero pasado, decenas de personas murieron por asfixia en Manaos, capital del estado de Amazonas, donde hubo falta de tubos mientras creció la venta de ese insumo en el mercado negro.

No se descarta que otras crisis como las de Manaos ocurran en las próximas semanas, ya que a la creciente demanda de atención hospitalaria se suma la expansión de la variante amazónica (P.1), la falta de vacunas, y las permanentes aglomeraciones de público.

La crisis no afecta solo a las ciudades de la Amazonia y el nordeste: también se observa en los estados más importantes, como San Pablo, donde la gobernación envió tubos a 34 ciudades, y en Río de Janeiro.

El infectólogo David Sufiate, de Río de Janeiro, declaró que la ayuda dada por los gobiernos nacional y estaduales es “totalmente insuficiente” para que los hospitales, y recordó que en Río hay cientos de enfermos en la cola para una sala de terapia intensiva, en las que son imprescindibles los tubos de oxígeno.

“Es triste” observar la situación de los hospitales “sobrecargados”, la realidad es que “el sistema de salud ya colapsó”, señaló el médico carioca.