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Carlos Bramante

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Columna de opinión

El resultado no es “piedra libre”

Ayer fue una elección histórica. Una bisagra en la forma de hacer campaña. La pandemia mostró que la brevedad y el aseo electoral son posibles. Los resultados ratifican pero también reclaman deudas pendientes. La oposición necesita sabiduría para ser opción de poder.

Es histórica no por  su resultado sino por el contexto en que se realizó. Ninguno de los que votaron lo hicieron en pandemia. Por eso, deja numerosas lecciones para la dirigencia política: oficialismo y oposición.

Para una porción importante de la población fue el proceso electoral ideal. Disminuyó la propaganda pre-electoral que colma la paciencia de cualquier oído. Los políticos deben ser conscientes que no alcanza. De todas formas, pueden disfrutar la satisfacción que, por intención u omisión, construyeron un año bisagra para el modo de hacer política.

Los resultados no son una ratificación sino la confianza para seguir borrando los ítems de la columna del “debe” de la provincia y la ciudad de Corrientes. Es necesario que los ganadores comprendan las deudas pendientes y no se sumerjan en la encantadora neblina del triunfo. Corrientes está a mitad de camino y no puede desperdiciar el tiempo para subirse al progreso que avanza a pasos agigantados y no admite excusas sino que reclama autocrítica y velocidad. 

Hay un índice que golpea fuerte el espíritu de los correntinos: la pobreza. Es uno de los desafíos más importantes para los próximos tiempos. Décadas atrás nos deteníamos en las estadísticas negativas del noroeste del país. Hoy, esa región nos mira pero también nos muestra el camino y nos invita a transitarlo juntos. De eso se trata cuando hablamos del Norte Grande Argentino.

Habrá que elaborar programas atractivos para las inversiones que generan fuentes de trabajo. Por ahora son insuficientes y las vemos atomizadas en distintas zonas de la provincia. Los parques industriales parecen esqueletos articulados por servicios públicos pero flacos de empresas productivas.

El déficit habitacional es otra de las postales escondidas o borradas en “la retina” de la dirigencia política. Sepan que solo es una ilusión óptica porque la imágenes de viviendas precarias, habitadas por familias hacinadas, se cuentan de a miles

La seguridad y su prevención también son materia pendiente. Además, se necesita frenar los dramas que atormentan a otras provincias o países de la región y golpea “las puertas” de Corrientes. El narcotráfico ya grabó algunos capítulos de su película de terror. 

Quizás con menos interés pero, enojados con la maraña de boletas en el cuarto oscuro, los correntinos reclaman reformas al Sistema electoral. Tampoco se puede demorar la incorporación del voto joven y los espacios para la mujer. El oficialismo legislativo tiene la mayor responsabilidad para agilizar los debates parlamentarios. No le conviene dejar durmiendo “la siesta” a los proyectos y tampoco especular con intereses sectoriales. 

Las elecciones de ayer muestran que el destino de Corrientes no se encuentra atado a una persona sino a la sabiduría de su dirigencia. Sin darnos cuenta, pasaron cuatro años de los temores que sobrevolaban al inicio de la gestión de Gustavo Valdés. Queda por demostrar que los próximos serán de estabilidad sin depender de alguien en particular.

 No hay dudas que el oficialismo tiene la mayor responsabilidad pero también la oposición. Necesita ser inteligente para acompañar la estabilidad institucional y convertirse en opción de poder. Así tendremos un estado moderno alejado de nocivos caudillismos y seductor de las necesarias inversiones.

La oposición precisa repensar el discurso para comprender mejor a los correntinos. No puede quedarse atada a una gestión o alianza electoral nacional y tampoco aguardar agazapada la oportunidad de una crisis política o económica para ser alternativa de poder. Tiene que reinventarse con un discurso que interprete a los correntinos. La mayoría sabemos que no vivimos en “La Republica de Corrientes” pero tenemos enraizado los sentimientos y la cultura de una identidad propia. 

Los objetivos para la provincia se trasladan a la ciudad de Corrientes. No quedan dudas que en Capital se eligió la armonía con la administración provincia. Los logros son importantes pero insuficientes para las necesidades de una de las capitales argentinas.

Falta infraestructura y educación ciudadana para transformarnos en un centro atractivo del turismo y los negocios. La descentralización y la seguridad vial siguen siendo deficientes. Necesitamos una ciudad amigable para que los visitantes no se queden de paso sino a disfrutar nuestras bellezas.

Si no comprendemos estos y otros objetivos que faltan, no solo cambiaría el significado de esta columna, sino que las comillas serán innecesarias. Las piedras aparecerán multiplicadas y obstaculizarán el futuro de corrientes

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Opinión Carlos Bramante
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